Pollos
Felices

Para tener satisfecho al Rei del Galliner y ofrecer un producto de primera calidad, lo cuidamos como se merece. Porque cuidar de su alimentación, del tiempo de crianza y del hábitat en que crece es esencial para conseguir hacerlo feliz en su casa y que, finalmente, nos haga felices en la mesa.
Apostamos por un producto de proximidad de crecimiento lento, con una trazabilidad total y recuperando valores de la crianza tradicional. Hemos recuperado la raza de pollo autóctono, criado y sacrificado en Cataluña, que alimentamos con productos 100% naturales a base de cereales como el maíz, el trigo y la avena, que aseguran la presencia de todas las vitaminas y los minerales necesarios. Y lo más importante, sin grasas animales ni antibióticos añadidos.
Hemos aumentado los tiempos de crianza de los pollos a un mínimo de 56 días de corral, la densidad no supera los 15 animales por metro cuadrado y los criamos en granjas abiertas, luminosas y con ventilación natural.